lunes, 25 de abril de 2011

SALUD MENTAL



El pasado miércoles, 6 de abril, tuve la gran oportunidad de disfrutar de la exposición realizada por Espe, Clara y Cristina (salud mental); y digo la gran oportunidad por que estaba deseando que llegara este momento, pues el tema que iban a desarrollar me parecía bastante interesante además no es un tema muy tratado a lo largo de la carrera y el desconocimiento que tenía a acerca de él me creaba curiosidad e intriga.

Antes de adentrarme en la temática me gustaría felicitar a mis compañeras, pues la verdad que han hecho un trabajo excelente, para mi ha sido una de las mejores exposiciones hasta el momento. También decir que los videos que escogieron para las explicaciones fueron increíbles, pues reflejaban perfectamente lo que se nos quería decir, por último y ya no me enrollo más felicitarles por la dinámica que realizaron, vamos me dejaron alucinada!!.

Bueno adentrándonos en este colectivo lo primer que deberíamos hacer es conocer un poco la historia. Debemos saber que antiguamente no existían centros específicos para las personas con algún tipo de trastorno mental sino que todos aquellos que sufrieran cualquier tipo de trastorno acabarían ingresados en un manicomio; a el no solo acudían los enfermos mentales sino cualquier persona que se saliese de los parámetros normalizados por la sociedad del momento (prostitutas, alcohólicos...). Estos centros fueron creados con la idea de ocultar trastornos de conductas, además tenían fines más restrictivos que terapéuticos. Estaban dirigidos a la caridad no a la comprensión de los condicionantes científicos y sociales de la enfermedad. Los psiquiátricos cumplían dos funciones:


• Se trataban de instrumentos para dar respuesta al problema de la pobreza, enfermedad o marginación.
• Como medio de control social
En estos centros la atención médica tenía una escasa eficacia. La falta de medios, el escaso personal, la despersonalización de la atención, la poca existencia de actividades terapéuticas... ocasionaron que los internos vivieran con unas condiciones nefastas. Todo ello trajo una serie de consecuencias como pudo ser el deterioro personal, el agravamiento de las enfermedades y la marginación y el aislamiento por parte de la sociedad.
Resumiendo, los psiquiátricos fueron considerados las primeras instituciones de atención a la pobreza y a los problemas sociales, aunque la atención fuera precaria, se consideraba como el origen del trabajo social y de las primeras trabajadoras sociales.
Este breve recorrido que hemos realizado a lo largo de la historia es clave para comprender muchos de los estereotipos que existen ante este colectivo y es bueno para comprobar su evolución hasta la situación actual. Todo estos nos ha dejado una herencia:
• Los trastornos mentales son graves y para toda la vida
• Ha este tipo de personas se les considera inválidos o incapaces
• Producen rechazo o inseguridad
• Dan miedo
• No son personas inteligentes
• No son capaces de integrarse en la sociedad
• No pueden participar activamente en la sociedad
• No son personas con control sobre sí mismos

Con el paso del tiempo se empezó a impulsar una tendencia a la “desinstituacionalización” gracias al avance en los medios de tratamiento y a las organizaciones de derechos humanos. En el siglo XVIII surge movimientos que apuestan por un paso hacia un tratamiento moral. En el siglo XX (a finales de la 2º guerra mundial) empezó a surgir en los países occidentales una verdadera corriente de reforma psiquiátrica.
A medida que iba pasando el tiempo se va creando un clima de reformas, comienzan a surgir una transformación de la atención psiquiátrica; se pasó del confinamiento en manicomios a un nuevo modelo de atención a la salud mental. Los pilares de la reforma fueron los siguientes:
• Desmantelamiento del sistema tradicional de asistencia psiquiátrica y especialmente de los hospitales psiquiátricos
• Creación y desarrollo de una red de nuevos dispositivos sanitarios y no sanitarios.
• Puesta en marcha de mecanismos intersectoriales complementarios a la intervención sanitaria.
• Modelo más cercano a los ciudadanos, con una orientación comunitaria.
Es importante tener en cuenta que se produjo la creación de una red que integra el aspecto sanitario con lo social, se crearon actuaciones hospitalarias y extra-hospitalarias y se empezaba a hablar de terapia, antes que de medicamentos.
Todos estos avances provocaron un cambio en el concepto tradicional de salud mental y la concepción que se tenía hacia las personas que sufrían algún tipo de enfermedad. Ahora se definía la enfermedad mental como un conjunto de trastornos mentales que se diferencian entre ellos por los síntomas que presentan, por el periodo de la vida en el cual se inician y por su evolución.
A menudo la enfermedad mental se asocia al concepto de salud mental. La salud mental es mucho más que la enfermedad, tiene que ver con la vida diaria de cada persona, cómo trabaja, cómo vive, cómo se siente, etc.
Los trastornos mentales y conductuales son muy frecuentes, más del 25% de la población los padece en algún momento de su vida, además son universales, ya que afectan a todo tipo de personas sin distinción de edad, sexo, status social o contexto y es importante recordar que no existe cura, sino mejoras a través de tratamiento sanitario y social. Los tipos de enfermedades mentales más frecuentes son las siguientes:
• Trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicótropas como: alcohol, opioides, cannabinoides, sedantes o hipnóticos, cocaína, estimulantes como la cafeína, alucinógenos, tabaco, disolventes volátiles, múltiples drogas u otras sustancias psicótropas
• Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos (demencias).
• Trastorno psicótico, síndrome de abstinencia
• Esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastorno de ideas delirantes.
• Esquizofrenia, esquizofrenia paranoide, catatónica, trastorno esquifoafectivos, psicosis.
• Trastornos del humor (afectivos).
• Episodio maníaco, trastorno bipolar, episodios y trastornos depresivos.
• Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomortos.
• Trastorno de ansiedad fóbica, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno disociativo, otros trastornos neuróticos, reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación
• Trastorno del comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y a factores somáticos.
• Trastornos de conducta alimentaria, trastornos no orgánicos del sueño, abuso de sustancias que no producen dependencia.
• Trastorno de personalidad y del comportamiento del adulto
• Trastorno del desarrollo psicológico
• Trastornos del comportamiento y de las emociones de comienzo habitual en la infancia y adolescencia.
• Trastorno mental sin especificación

Las características psicosociales que pueden presentar estas personas son las siguientes:
• Baja autoestima.
• Inseguridad.
• Carencias afectivas.
• Baja capacidad de autocrítica.
• Dificultades para diferenciar entre el bien y el mal.
• Aislamiento.
• Apatía.
• Poca concentración.
• Deterioro de habilidades sociales.

Para cerrar los psiquiátricos, primero había que crear una estructura paralela de intervención. En esto Andalucía fue pionera en la puesta en práctica de los nuevos recursos en los que se basa la reforma psiquiátrica.
La situación actual de la atención a la Salud Mental queda regulada en el decreto 20 de Diciembre de 1988 de la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Andalucía.
También existían una serie de recursos sanitarios:
• Los Servicios Sanitarios Generales.
• Los Equipos Básicos de Atención Primaria.
• Los Equipos de Salud Mental de los Distritos de Atención Primaria.
Ahora sería conveniente centrarnos un poco en las unidades específicas de salud menta, entre las que cabe destacar las siguientes:
• Unidades de Salud Mental Comunitaria (USMC): son los dispositivos básicos de atención especializada a la Salud Mental, constituyendo su primer nivel de atención y con los que coordinan el resto de los dispositivos asistenciales de atención a la Salud Mental. Prestan una atención integral a usuarios de su ámbito poblacional en régimen ambulatorio o domiciliario.
• Unidades de Rehabilitación de Salud Mental (URSM): tienen por objeto la recuperación de habilidades sociales y la reinserción social y laboral, en régimen ambulatorio, de usuarios con trastorno mental grave, derivados desde las Unidades de Salud Mental Comunitaria de su ámbito de influencia.
• Unidades de Salud Mental Infanto-juvenil (USMI-J): prestan una atención especializada, tanto en régimen ambulatorio como de hospitalización completa o parcial, a la población infantil y adolescente menor de edad, derivada desde las Unidades de Salud Mental Comunitaria de su ámbito de influencia.
• Unidades de Hospitalización de Salud Mental (UHSM): atienden las necesidades de hospitalización en Salud Mental de la población, prestando una atención especializada en régimen de hospitalización completa y de corta distancia.

También existen las llamadas unidades de carácter experimental, donde destacamos las siguientes:
• Comunidades Terapéuticas de Salud Mental (CTMS): dirigidos al tratamiento intensivo de usuarios con trastorno mental grave, derivados desde las Unidades de Salud Mental Comunitaria de su ámbito de influencia, que requieren una atención sanitaria especializada de Salud Mental, en régimen de hospitalización completa o parcial, de media estancia.
• Hospital de Día de Salud Mental (HDSM): recursos intermedios entre las Unidades de Salud Mental Comunitaria y las Unidades de Hospitalización de Salud Mental. Prestan una atención especializada, en régimen de hospitalización diurna, a pacientes derivados desde las Unidades de Salud Mental Comunitaria de su ámbito de influencia.
• Unidad de Docencia y Psicoterapia.
A continuación veremos los recursos de apoyo social, entre los más importantes destacamos:
• F.A.I.S.E.M. (Fundación andaluza para la integración social del enfermo mental). Es una entidad de naturaleza permanente y de carácter benéfico particularmente asistencial, sin ánimo de lucro y de interés general, que desarrolla sus funciones dentro del ámbito territorial de la Comunidad Andaluza. Su objetivo principal es “la prevención de la marginación y desadaptación, así como el apoyo a la integración social y laboral de las personas que padezcan enfermedades psíquicas generadoras de incapacidad personal y social que tengan dificultades para el acceso a recursos normalizados”.
Se coordinan con los servicios públicos de salud mental y las distintas redes de servicios existentes en la Comunidad Autónoma. En esta fundación se desarrollan los siguientes programas y actividades:
▫ Programa residencial.
▫ Programa ocupacional-laboral.
▫ Programa de ocio y tiempo libre.
▫ Programa de promoción y apoyo a entidades tutelares.
▫ Programa de apoyo al movimiento asociativo de familiares y personas usuarias.
▫ Programa de atención a personas con trastornos mentales graves en situación de marginación y sin hogar.
▫ Programa de atención a la población penitenciaria con trastorno mental grave.
Al igual que existen recursos de carácter sanitario, también nos encontramos con otros recursos de carácter no sanitario:
• Fundación Tutelar NADIR.
• A.S.A.E.N.E.S. àAsociación de allegados de enfermos esquizofrénicos.
• EN PRIMERA PERSONA. àFederación Andaluza de Asociaciones de Usuarios/as de Salud Mental.
Y para finalizar... Dejémonos ya de tanta teoría y centrémonos en la práctica, que es lo que verdaderamente nos interesa para el día de mañana. Nuestras compañeras visitaron la Comunidad Terapéutica de Santa Clara allí observaron que el centro estaba compuesto por distintos profesionales: Psiquiatras, Psicólogos, Trabajadora social, Terapeuta ocupacional, Monitores ocupacionales y A.T.S. pero echaban en falta la figura del educador social; éste no se contempla en el territorio andaluz. Sus funciones están encarnadas por el monitor ocupacional.
La ausencia del perfil del educador en el ámbito de la salud mental es uno de los déficits de la inclusión de la perspectiva social que se inició con la Reforma Psiquiátrica.
Profesionales de tipo médico-asistencial bloquean la incorporación de profesionales como los educadores sociales, capaces de desarrollar roles rehabilitadores y preventivos.
Entre las funciones que podrían desempeñarlos educadores sociales cuando intervienen con este colectivo son las siguientes:
• Llevar a cabo proyectos educativos
• Seguimiento y evaluación de los resultados educativos junto con el equipo de profesionales con el que trabaja.
• Reforzar la autonomía personal, dinamizando el fomento de la relación social y la inserción comunitaria.
• Dinamizar actividades y talleres socioeducativos.
• Detección de los problemas de índole social desde un punto de vista educativo, mediante la relación de confianza con el usuario
• Mediación entre el usuario y los Servicios.
• Formar para mejorar la participación de las personas en la comunidad.
• Participación en proyectos comunitarios locales.
• Colaboración en la planificación y supervisión de objetivos.
• Atención a las familias de los usuarios
• Programación de actividades educativas para la integración social


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